
Soy Cecilia Guzmán, nací en Perú un viernes 28 de septiembre de 1973.
Desde pequeña, el deporte ha sido una de mis grandes pasiones: amaba el atletismo y practicaba natación. Sin embargo, crecí en un país donde la situación política y la seguridad ciudadana no siempre favorecían el desarrollo personal, lo que me impidió avanzar como deportista. A lo largo de los años, sufrí lesiones y fuertes dolores de espalda. Los estudios médicos revelaron protrusiones discales, aplastamiento dorsal, hernias y escoliosis. Por mucho tiempo creí que tendría que vivir con ese dolor para siempre, pero un día encontré a un osteópata extraordinario. Sus manos, casi mágicas, lograron que el dolor desapareciera. Desde ese momento, me enamoré de la osteopatía y decidí estudiarla. Hoy, vivo sin dolor, a pesar de mi diagnóstico.
Homologué mi bachillerato en el Ministerio de Educación de España. Posteriormente, estudié osteopatía durante cinco años: tres dedicados al sistema musculoesquelético, uno al sistema visceral y uno a la estructura craneal. Mi formación incluyó estudios en varias escuelas de osteopatía y la participación en talleres con maravillosos profesionales de la osteopatía como: como Jean Pierre Barral y Bruno Bordoni, de quienes aprendí enormemente.
He tenido la oportunidad de colaborar con diversos centros de medicina integral, tales como:
La Clínica de Cirugía y Estética Sol del Sur, en el sur de Tenerife.
La Clínica del Doctor Sergey Rudenko, en el Puerto de la Cruz, Tenerife.
Actualmente, colaboro con el Centro Médico Integral del Hotel Océano, en Punta del Hidalgo, Tenerife y con el centro Vindler, en La Laguna, Tenerife.
La osteopatía es más que una profesión para mí; es un estilo de vida. Constantemente estudio, analizo e intento profundizar en su comprensión. Su filosofía ha marcado mi camino: “La respuesta está en la escucha”.